[Elisa]
El fin de semana pasó volando. No pude parar de pensar en lo que había pasado con Dani, y por mucho que intentase buscarle una explicación no la encontraba. Ni siquiera las mil veces que lo habíamos hablado Patricia yo le encontramos una lógica. ¿Qué hacía Dani besándome? ¿Por qué me dijo que me quería? Era raro. Toda la vida odiándome, insultándome, y de repente, tras unas semanas siendo amigos, termina siendo mi primer beso. No me lo creía, todavía seguía pensando que estaba en un sueño.
Aquella mañana lucía el sol y hacía muy buena temperatura, extraño para estar casi en Semana Santa.. ¿se estaba adelantando el verano? No por favor, sol no. Odiaba llevar camisetas de manga corta, o pantalones cortos.. no. Yo amaba mis sudaderas, mis pantalones largos, mis playeras.. amaba mi ropa ancha. Si hoy iba como siempre me iba a morir de calor, pero me daba igual, una camiseta de manga corta debajo de la sudadera y ya, así no se me notarían los kilos de más ni nada.
-¿Te apetece ir andando o vamos en mi coche?
-Como quieras, eres tú quien tiene que conducir.
-Pues vamos en coche y así llegamos antes. Por cierto, hace demasiado calor para ser casi las 8, te vas a asar con esa sudadera..
-Me da igual. Anda, vámonos, que luego pillamos tráfico.
Cogí la mochila de clase y nos dirigimos al garaje donde estaba el coche. Nos montamos y, como cada mañana, pusimos la radio. Aquel día sonaba "Away" en la radio. Me encantaba aquella canción, me llegaba de una forma especial. <<Can't stop still missing you, go back to the start..>> Me puse a cantar y en aquella frase me quedé callada, Patricia me miró y adivinó lo que estaba pensando.
-Dani, ¿verdad?
-Sí.. No sé que me pasa Patri, es que no puedo dejar de pensar en él..
-Y le echas de menos, ¿no?-La miré y asentí con la cabeza. ¿Qué me pasaba?-Típico cariño, típico del amor.
-¿¡Amor!?
-No sé por qué te sobresaltas, sí, amor. Se llama amor, algún día tenía que llegarte, ¿no?
-¿Y tenía que llegarme así?
-En forma de Dani, ¿qué más quieres?
[Dani]
Entré por la puerta de clase y ahí estaba ella, mirándome, sonriéndome, con esa sonrisa que me traía de cabeza desde hace unas semanas. ¿Qué me pasaba? Me acerqué a ella y la di un beso en la mejilla. Ella se puso roja, me encantaba que se pusiera así. "Tranquila" le susurré al oído, y pude notar como se estremecía.
-¿Qué haces hoy?
-Nada, ¿por?
-Llama a tu casa y di que hoy no comes allí.
-¿Qué?
-Lo que has oído. No puedo decirte más. Tú diles que llegas para cenar.
-Pero, ¿por qué?
-Confía en mí enana.
Mis amigos entraron por la puerta así que sin decirla nada me fui hacia mi asiento.
-¿Qué haces hablando con esa?
-Nada tío, no me rayes.
La hora del patio. Que rápido se habían pasado las tres primeras horas del día. En cuanto sonó el timbre le pasé una nota a Elisa que decía: "A las 14:15 en la puerta de entrada, no llegues tarde." Y me fui. Tenía ganas de estar con ella a solas, de dejarme llevar y de decirla que no sabía qué estaba pasando, pero que hacía lo que sentía que tenía que hacer.
Las 14:00. ¡Por fin libres! Joder, como odio los lunes.. Aunque éste tenía el presentimiento de que terminaría gustándome. No sabía por qué.. Cogí mi mochila y me fui hasta el baño, por el camino me encontré con Edu que me preguntó por Patricia. Que pesado era, ¡qué ella ya pasaba de él! O no, bueno, ni ella lo sabía, pero prefería que pasase de él después de todo. Por mucho que sea mi amigo, ese hijo de puta no se la merece.
Entré al baño para hacer tiempo hasta y cuarto, era importante que nadie me viera con Elisa. Al menos hasta dentro de un tiempo, hasta que yo sepa que siento y que quiero. No creo que sea comprensible que el tío más popular del colegio esté con la que todos humillan..
Me sentí mal en cuanto lo pensé. ¿Qué estaba diciendo? Me tenía que dar igual lo que dijesen, pero es que..
-Esta vez el impuntual eres tú.-Miré varias veces al rededor para asegurarme de que no había nadie y entonces, la besé.-No me compres con besos Dani.
-Te quiero.
-Ni con te quiero's.
-¿Entonces con qué te compro?
-No me compres, es simple.
-Venga anda, sube al coche, nos vamos.
-¿A dónde?
No quise decirla donde íbamos, porque era una sorpresa. Había comprado comida para los dos en el recreo y había ido al sitio más bonito que conozco a prepararlo todo. Era como mi sitio secreto, sólo que ya había estado allí antes con otras. Cuando llegamos, la dije que cerrase los ojos, que confiase en mí, y aunque la costó, finalmente los cerró y dejó que la guiase.
-Un escalón, otro, otro, otro, otro y.. ya hemos llegado.
Ella miró todo a su al rededor, las velas, la comida, la manta, los pétalos.. todo. Estaba alucinando.
-Gracias Dani. Nunca me habían hecho antes..
-Siempre hay una primera vez, ¿no?
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