[Elisa]
Su cara es todo un poema. Ya sé que soy demasiado joven como para quedarme embarazada, y que habérselo soltado así de sopetón no ha sido lo mejor, pero era eso o perderle para siempre..
Me mira una y otra vez, intenta hablar pero no puede, y a mí tampoco me salen las palabras. ¿Qué se dice en estos momentos? ¿Felicidades? ¿Lo tenemos o no? ¿Te lo esperabas?
Me acerco a él y le miro, ninguno sabemos que decir. Quiero abrazarle porque tengo miedo, en estos momentos estoy muy asustada. No ha reaccionado, sólo me ha mirado y se ha quedado callado. No entiendo nada, y necesito a Dani, a mi Dani..
-¿Embarazada?
¿Eso es lo único que se le ocurre decir en estos momentos?
-Sí Dani.. embarazada.
-¿Hace cuánto que lo sabes?
-Unas semanas..
-¿Y me lo dices hoy? No es mío, ¿verdad?
-¿Qué dices Dani?
-Si es que soy idiota.. No sé porque lo dudo.. Está claro que le quieres a él, y que ese hijo es tuyo..
-Dani, ¿qué estás diciendo? ¿Estás tonto?
-Si fuese mío me lo hubieses dicho desde el principio, pero has preferido engañarme todas estas semanas para que me diese cuenta yo solito de que quieres a Raúl y no a mí.
Se da la vuelta y se va corriendo. Me grita que no le persiga, que le olvide. Dice que ya me llamará cuando reflexione, cuando sea capaz de poder hablar conmigo.. ¿¡Es que no piensa escucharme!?
-¿¡Ni siquiera me vas a pedir explicaciones!?
-¡NO! ¡No quiero escuchar nada que venga de ti en estos momentos!
Me pongo a llorar, no puedo hacer otra cosa. Dani no quiere escucharme, y si no me escucha no va a saber la verdad, que ese hijo es suyo, no de Raúl. ¿Cómo iba a engañarle a él? Joder sí, he dudado de mis sentimientos hacia ambos, pero jamás engañaría a una persona.. Eso Dani debería saberlo, y ahora piensa que le he sido infiel y probablemente me odie.. Me odia sin razón. Sin razón porque no quiere escucharme. Sin razón porque no se atreve a afrontar lo que puede ser la verdad. Sobre todo, sin razón porque es tan orgulloso que no puede ser capaz de reconocer que ha dudado de mí sin, precisamente, razón.
[Dani]
Salgo corriendo. No puedo pensar, no quiero pensar. Sólo hay una idea que recorre mi cabeza: matar a ese hijo de puta. ¿Cómo ha podido hacer eso? ¡Es su hermana! Aunque, ¿lo sabrá? Saco a mi móvil y llamo a Patricia, necesito hablar con alguien, o necesito estar solo, no lo sé, pero necesito hablar con alguien y contarle que no aguanto más, que toda esta mierda me puede.
Un pitido, dos pitidos, tres pitidos, cuatro pitidos.. Patricia no coge el móvil. Vuelvo a intentarlo. Un pitido, dos pitidos, tres pitidos, cuatro pitidos.. Nada. No tiene el móvil a mano.
Me pongo a llorar mientras le pego puñetazos a una pared en medio de la calle. La gente me mira como si estuviera loco, y es así, estoy loco, pero de amor. De amor por Elisa. De amor por alguien que me ha engañado con el primero que ha conocido.. ¿Tan malo soy?
Después de un rato ya me he calmado, salgo corriendo y me voy a la playa. Allí me siento, en la orilla, y mirando el mar y las estrellas todo parece tan bonito, como si todo fuera bien.. Y entonces recuerdo un texto que leí una vez por internet, de uno de los escritores favoritos de Elisa, Mario Benedetti.
Miro el móvil y veo que tengo 4 llamadas perdidas suyas. 4. Ni una más ni una menos. No lo entenderéis, pero Elisa y yo nunca pasábamos de la 4 llamada, el 4 mensaje.. 4 porque era nuestro número. Y siempre lo decíamos: Si a la primera no te coge, no te preocupes, no estará con el móvil. Si a la segunda no te coge, puede que esté ocupado. Si a la tercera no te coge, empieza a preocuparte, le ha podido pasar algo. Pero si a la cuarta no te coge, entonces déjalo estar, no quiere hablar, no le apetece hablar. Por eso nunca pasábamos del 4.
El 4 nos hacía fuertes, y ahora.. ahora ella ha decidido que el 4 ya no sea nada para los dos..
Vuelvo a mirar el móvil. A pesar de todo, agradezco que no haya querido pasar de la cuarta llamada. Parecerá una tontería, pero significa que se acuerda.. Decido devolverle la llamada, al fin y al cabo, tenemos que hablar. Ya sea para bien como para mal.
-¿Dani? ¿Estás bien? Estaba preocupada..
-Cuatro llamadas Elisa, has hecho cuatro.. Lo has respetado..
-Teníamos un pacto no escrito, ¿recuerdas? Si a la cuarta no coge, hay que dejarlo estar. Me tenías preocupada Dani..
-Elisa, ¿podemos hablar en persona?
-Por favor.
Después de media hora me reúno con ella. No sé cómo actuar, no sé qué decirla. ¿Me alegro? ¿Felicidades? ¿Que os vaya bien? ¿Por qué no me lo dijiste antes? Joder, ¡es qué está esperando un hijo y no es mío!
-Antes de nada, el bebé que espero es tuyo, y no de Raúl. Tenlo claro.
-¿Mío? Hace meses que no..
-Ya. Ya sé que hace meses que no.. eso, pero joder Dani, que yo llevo meses sin la regla.. Estoy embarazada de 8 semanas Dani.
-¿¡Ocho!? Eso son 2 meses, ¿cómo puede ser que estés embarazada de dos meses y lo sepas ahora?
-En realidad lo sé desde hace 1 mes.. Per me daba miedo decírtelo Dani, no sabía como ibas a reaccionar ni que ibas a pensar.. Siento no habértelo dicho antes.
-Espera, si ese hijo es mío.. ¿Raúl?
-¿Qué pasa con él?
-Sé que has estado quedando con él a mis espaldas Elisa.. Te conozco, ¿no habéis tenido nada?
-No Dani.. Raúl sólo me ha estado apoyando y animándome a que te lo diga..
-Pero Elisa, tú.. ¿tú me quieres?
Agacha la cabeza y no contesta. Sus lágrimas inundan su rostro. Creo que todo queda dicho. Elisa no está enamorada de mí.. No sé si es de él de quien está enamorada, o si simplemente se ha desenamorado de mí, pero está claro.. Ya no me quiere.
Me acerco a él y le miro, ninguno sabemos que decir. Quiero abrazarle porque tengo miedo, en estos momentos estoy muy asustada. No ha reaccionado, sólo me ha mirado y se ha quedado callado. No entiendo nada, y necesito a Dani, a mi Dani..
-¿Embarazada?
¿Eso es lo único que se le ocurre decir en estos momentos?
-Sí Dani.. embarazada.
-¿Hace cuánto que lo sabes?
-Unas semanas..
-¿Y me lo dices hoy? No es mío, ¿verdad?
-¿Qué dices Dani?
-Si es que soy idiota.. No sé porque lo dudo.. Está claro que le quieres a él, y que ese hijo es tuyo..
-Dani, ¿qué estás diciendo? ¿Estás tonto?
-Si fuese mío me lo hubieses dicho desde el principio, pero has preferido engañarme todas estas semanas para que me diese cuenta yo solito de que quieres a Raúl y no a mí.
Se da la vuelta y se va corriendo. Me grita que no le persiga, que le olvide. Dice que ya me llamará cuando reflexione, cuando sea capaz de poder hablar conmigo.. ¿¡Es que no piensa escucharme!?
-¿¡Ni siquiera me vas a pedir explicaciones!?
-¡NO! ¡No quiero escuchar nada que venga de ti en estos momentos!
Me pongo a llorar, no puedo hacer otra cosa. Dani no quiere escucharme, y si no me escucha no va a saber la verdad, que ese hijo es suyo, no de Raúl. ¿Cómo iba a engañarle a él? Joder sí, he dudado de mis sentimientos hacia ambos, pero jamás engañaría a una persona.. Eso Dani debería saberlo, y ahora piensa que le he sido infiel y probablemente me odie.. Me odia sin razón. Sin razón porque no quiere escucharme. Sin razón porque no se atreve a afrontar lo que puede ser la verdad. Sobre todo, sin razón porque es tan orgulloso que no puede ser capaz de reconocer que ha dudado de mí sin, precisamente, razón.
[Dani]
Salgo corriendo. No puedo pensar, no quiero pensar. Sólo hay una idea que recorre mi cabeza: matar a ese hijo de puta. ¿Cómo ha podido hacer eso? ¡Es su hermana! Aunque, ¿lo sabrá? Saco a mi móvil y llamo a Patricia, necesito hablar con alguien, o necesito estar solo, no lo sé, pero necesito hablar con alguien y contarle que no aguanto más, que toda esta mierda me puede.
Un pitido, dos pitidos, tres pitidos, cuatro pitidos.. Patricia no coge el móvil. Vuelvo a intentarlo. Un pitido, dos pitidos, tres pitidos, cuatro pitidos.. Nada. No tiene el móvil a mano.
Me pongo a llorar mientras le pego puñetazos a una pared en medio de la calle. La gente me mira como si estuviera loco, y es así, estoy loco, pero de amor. De amor por Elisa. De amor por alguien que me ha engañado con el primero que ha conocido.. ¿Tan malo soy?
Después de un rato ya me he calmado, salgo corriendo y me voy a la playa. Allí me siento, en la orilla, y mirando el mar y las estrellas todo parece tan bonito, como si todo fuera bien.. Y entonces recuerdo un texto que leí una vez por internet, de uno de los escritores favoritos de Elisa, Mario Benedetti.
"Se va y no puedo creerlo. Por primera vez tomo conciencia de mi desamparo, por primera vez me digo, y se lo digo, que con ella puedo ser mucho y que sin ella no seré nada."Antes no lo entendía... Antes. Cuando todo iba bien, cuando los dos éramos un sólo corazón. Cuando su mitad y mi mitad eran más fuertes que el resto de mitades unidas. Ahora, en cambio, ya no soy nada. Me siento vacío, sin ganas, desolado.. Me falta la parte más importante de mí: Ella.
Miro el móvil y veo que tengo 4 llamadas perdidas suyas. 4. Ni una más ni una menos. No lo entenderéis, pero Elisa y yo nunca pasábamos de la 4 llamada, el 4 mensaje.. 4 porque era nuestro número. Y siempre lo decíamos: Si a la primera no te coge, no te preocupes, no estará con el móvil. Si a la segunda no te coge, puede que esté ocupado. Si a la tercera no te coge, empieza a preocuparte, le ha podido pasar algo. Pero si a la cuarta no te coge, entonces déjalo estar, no quiere hablar, no le apetece hablar. Por eso nunca pasábamos del 4.
El 4 nos hacía fuertes, y ahora.. ahora ella ha decidido que el 4 ya no sea nada para los dos..
Vuelvo a mirar el móvil. A pesar de todo, agradezco que no haya querido pasar de la cuarta llamada. Parecerá una tontería, pero significa que se acuerda.. Decido devolverle la llamada, al fin y al cabo, tenemos que hablar. Ya sea para bien como para mal.
-¿Dani? ¿Estás bien? Estaba preocupada..
-Cuatro llamadas Elisa, has hecho cuatro.. Lo has respetado..
-Teníamos un pacto no escrito, ¿recuerdas? Si a la cuarta no coge, hay que dejarlo estar. Me tenías preocupada Dani..
-Elisa, ¿podemos hablar en persona?
-Por favor.
Después de media hora me reúno con ella. No sé cómo actuar, no sé qué decirla. ¿Me alegro? ¿Felicidades? ¿Que os vaya bien? ¿Por qué no me lo dijiste antes? Joder, ¡es qué está esperando un hijo y no es mío!
-Antes de nada, el bebé que espero es tuyo, y no de Raúl. Tenlo claro.
-¿Mío? Hace meses que no..
-Ya. Ya sé que hace meses que no.. eso, pero joder Dani, que yo llevo meses sin la regla.. Estoy embarazada de 8 semanas Dani.
-¿¡Ocho!? Eso son 2 meses, ¿cómo puede ser que estés embarazada de dos meses y lo sepas ahora?
-En realidad lo sé desde hace 1 mes.. Per me daba miedo decírtelo Dani, no sabía como ibas a reaccionar ni que ibas a pensar.. Siento no habértelo dicho antes.
-Espera, si ese hijo es mío.. ¿Raúl?
-¿Qué pasa con él?
-Sé que has estado quedando con él a mis espaldas Elisa.. Te conozco, ¿no habéis tenido nada?
-No Dani.. Raúl sólo me ha estado apoyando y animándome a que te lo diga..
-Pero Elisa, tú.. ¿tú me quieres?
Agacha la cabeza y no contesta. Sus lágrimas inundan su rostro. Creo que todo queda dicho. Elisa no está enamorada de mí.. No sé si es de él de quien está enamorada, o si simplemente se ha desenamorado de mí, pero está claro.. Ya no me quiere.
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