14 feb 2013

Capítulo 4.

-Patricia-
La miré, suspiré y agaché la cabeza. Me dijo 'tranquila Patricia, no hace falta que me lo cuentes, en serio' pero yo quería contárselo  llevaba 6 años escondiéndoselo, mintiendola, yo, mis padres, mi familia.. todos. Era hora de que Eli supiera la verdad, aunque eso significaba romper mi propia promesa.. pero tenía que hacerlo, lo sentía así. Volví a mirarla, y empecé a contárselo.

-Verás Elisa, llegaste hace 6 años a casa, a mi casa, a nuestra casa. No llegaste por casualidad, nosotros no queríamos adoptar.. Buff.. como te explico yo esto.. Llegaste con 12 años, y aún eras una cría, eras muy inocente, habías pasado por unas situaciones horrorosas.. tus padres te abandonaron siendo un bebé, tu hermanastro te violó, te pegaban, te maltrataban.. Paula, una amiga de mis padres, era una de las antiguas empleadas del centro de adopción, y les contó la historia a ellos, y luego me la contaron a mí. Me dio mucha pena, nadie se merecía pasar por todo eso. Yo entonces tenía 13 años, como ya sabes, repetí. Siempre te hemos dicho que repetí porque hubo un año en el que me volví muy revoltosa y pasé de los estudios, pero no fue así, esa no es la verdad..
-Entonces, ¿cuál es la verdad?
-Espera, déjame hablar, deja que termine.. -Tomé aire, lo que la iba a contar ahora mismo hacía tiempo que no lo hablaba con nadie, y me dolía el alma- Verás.. yo no soy hija única, no, antes de que te adoptásemos seguía sin serlo.. Tenía un hermano, Luka, era más pequeño que tú, 7 añitos tendría cuando tú llegaste a nuestra casa.. - Respiré hondo para no llorar, aunque fuese difícil- Luka era un niño muy extrovertido, parecía hiperactivo, no paraba quieto, tenías que estar controlándole en todo momento porque nunca sabías donde estaba, era un niño que no paraba, y bueno, un día, estábamos jugando en el parque los dos juntos con la pelota que le acabábamos de regalar por su cumpleaños. Ay..-volví a tomar aire, aquello era más difícil de lo que pensaba- aquel día era su cumpleaños, cumplía los 6 añitos. Mi Luka.. Aquel día estábamos jugando en el parque con la pelota, como no, jugábamos al fútbol, su juego favorito. Su sueño era ser portero, ¿sabes? Su ídolo era Iker Casillas. Decía que quería ser como él, y yo siempre le decía que sería incluso mejor. Luka era muy risueño, y un gran soñador. Jugábamos a ser Iker y Messi, Luka amaba el fútbol. Aquel día, en el parque, él hacía de Iker, como siempre, le tiré el balón pero no pudo pararlo y se fue a la carretera, salió corriendo, le grité que no, que estuviese quieto, pero no me hizo caso.. -Las lágrimas comenzaron a salir de mis ojos- te lo prometo Elisa.. ¡le grité que no corriera detrás del balón! Pero no me hizo caso.. ¿Por qué no me hizo caso? Todo pasó muy rápido.. recuerdo un coche, a Luka tirado en el suelo, todo el mundo al rededor, yo llorando, mucha sangre, la ambulancia, el hospital.. y su funeral. Fue difícil, muy difícil.. Nos costó muchísimo salir de aquello, pero recuerdo que Luka, en el hospital, antes de morir me dijo 'Patri, diles a papá y a mamá que los quiero, cuando salga de aquí volveremos a jugar, y esta vez te pararé el gol ¿vale?' -Miraba a todos lados, tenía la cabeza mirando al suelo, no podía parar de llorar, las lágrimas caían una y otra y otra y otra vez, era imposible no llorar.
-Joder Patri yo.. no sé que decirte.. ¿Entonces..?
-No, espera, deja que te cuente todo. Luka estuvo dos días ingresado en el hospital, estaba grave, era un niño pequeño todavía, había perdido mucha sangre y su cuerpo era débil, así que no duró más, y se murió. Recuerdo que los primeros días en mi casa no se hablaba, no podíamos, echábamos de menos a Luka.. a nuestro pequeño, él nos alegraba los días. Pasaron los meses y, llegó el día, el día del primer aniversario de su muerte. Que rápido pasa el tiempo.. El caso es, que la amiga de mis padres les contó tu situación, y les dijo que por qué no te acogíamos.. ya no habíamos vuelto a ser los mismos, en casa faltaba algo, echábamos muchísimo de menos a Luka, y quizás, de esa manera, olvidáramos todo aquello y volveríamos a ser los mismos. Nos costó, pero al final aceptamos, y te acogimos.. Luka te querría un montón.. te adoraría, estoy segura. ahora mi hermana eres tú, has llenado ese hueco que dejó Luka, me ayudaste aún sin saberlo, y me prometí a mi misma que sería feliz, porque él, cada vez que me veía mal me decía 'venga, sonríe, que me gusta cuando sonríes.' Con lo pequeño que era, y la de sonrisas que me sacaba.. Me prometí que jamás volvería a hablar del tema, que le recordaría feliz, y que no lloraría más. A veces, por las noches, se me hace difícil, miro mi cartera y mi móvil y veo sus fotos, después lloro, saco todo lo que llevo dentro, creo que nunca voy a poder perdonarme que estuviera jugando conmigo aquel día. Nunca te hemos enseñado las fotos, supongo que porque duele demasiado, y cuando llegaste le diste vida a la casa, e hiciste que se nos olvidase todo ese sufrimiento. Ha sido difícil, mucho, pero has hecho que siga hacia adelante, que los tres, mis padres y yo sigamos hacia adelante, y por eso, antes no he dejado que terminasen la frase. Luka aún sigue presente, ya no tanto como antes, pero siempre va a ser mi hermano, y estoy segura de que él te adora y de que quiere verme sonreír. ¿Entiendes por qué nunca te lo he contado?
-No sé que decir.. Tú no tienes que sentirte culpable de nada Patricia,  no fue tu culpa, le dijiste que no cruzase, que no lo hiciese, que estuviera quieto, y no te hizo caso, tú no tienes culpa de nada. Seguro que Luka era un niño adorable, y ya sé que no le has olvidado, pero piensa que, han pasado ya muchos años, y has seguido siendo tú, él te protege desde ahí arriba. Sonríe por él Patricia, sonríe, porque Luka no quiere que llores él te está viendo ahí arriba, y seguro que sonríe cada vez que sonríes tú. Hazle caso, hermana.
-Hermana.. que bien suena eso. Elisa, nunca te lo he dicho, pero te quiero muchísimo, tú le devolviste color a mi vida, le diste sentido a seguir sonriendo y seguir luchando, así que de verdad, gracias, porque eres esa hermana que he necesitado siempre, y aunque Luka ya no esté, siempre vais a ser los dos mejores hermanos 
que alguien puede tener. 

-Elisa-
No podía creerme lo que me acababa de contar Patricia.. Así que me adoptaron por que Luka se murió.. Así que tiene una razón lógica mi adopción.. me había preguntado día sí y día también por qué me habrían adoptado, y ahora lo sé.. Me dolía en el alma que fuese por aquella razón, pero ahora sabía que si llegué a esta casa fue porque tenía una misión, hacerles feliz. Yo soy de esas que creen en el destino, que no creen en las casualidades, que creen que todo está escrito ya, que somos marionetas del destino, y que alguien ahí arriba juega con nosotros a su antojo. Bien, acababa de entender cual era mi misión, hacerles feliz. Tenía que dar las gracias porque me dieran esa oportunidad, al fin y al cabo no es fácil adoptar a alguien cuando tu hijo se ha muerto.. Se acabó la Elisa deprimida, la que se quiere morir.. ¿Qué hubiera pasado si yo también me hubiera muerto? Si hubiese logrado mi objetivo, el de suicidarme, cuando lo intenté.. ¿qué pasaría? ¿Qué sería de esta familia? Ya tenía una meta en la vida, ser feliz. Hacerles felices a ellos, a la familia que me acogió aún estando en sus peores momentos. 

13 feb 2013

Capítulo 3.

-Elisa-
Apagué el despertador en cuanto sonó, hoy era otro día más de clase, otro día más de sufrimiento.. esto estaba empezando a cansarme. ¿Por qué no podía ser feliz? Empezaba a superarme ya todo, llevo muchos años así, pero es que no puedo.. no, no puedo más, necesito un cambio de aires o algo..
Me vestí corriendo, como siempre tarde, me monté en el coche con Patricia y fuimos a clase. Aquella mañana las dos estábamos muy calladas, supongo que después de lo que pasó ayer por la tarde ninguna de las dos teníamos ganas de hablar. Dani le contaría todo, como me vio, que pasó, lo que le dije.. pero no me arrepiento de nada, fue él quien se lo ganó. ¿Qué hace viniendo de amiguito ahora? ¡Si él es la persona que más me insulta y me humilla! Hombres.. luego las complicadas somos nosotras.
Aparcamos el coche y entramos en clase, aquel día teníamos a última hora gimnasia.. como odio esa asignatura. ¿Por qué la tenemos que dar personas como yo? Es que no lo entiendo.. Además era en la que peor lo pasaba, en clases normales me sentaba con Patricia y me lo pasaba bien, pero en educación física no. En esa asignatura me quedaba sola, y cuando teníamos que hacer pruebas de equipo o así me quedaba la última, y se reían de mí en las pruebas individuales.. Que sí, que estaba acostumbrada, pero era duro..
Las primeras cinco clases pasaron volando, '¡hora de hacer ejercicio!' me dijo Patricia feliz, a ella sí, a ella la encantaba, se la daba genial, de hecho siempre que podía salía a correr. Eramos tan distintas.. a veces me gustaría ser como ella, tiene amigos, muchísimos, y es feliz siendo como es, no como yo..

-¡A correr 30 minutos!-Dijo el profesor de gimnasia
-¿Qué? ¿30 minutos? ¡No por favor!-Gritamos la mayoría, pero fue un intento fallido, si decía algo había que hacerlo y ya, así que empezamos a correr.

A los 15 minutos ya no podía más, a parte de no hacer ejercicio y de tener unos cuantos (muchísimos) kilos de más, tenía asma, así que el correr para mí era algo difícil, en seguida me ahogaba. Tuve que parar, y entonces comenzaron los insultos. 'Gorda, floja, no aguantas nada, adelgaza ya, nadie te quiere, obesa..' Va, ya estaba acostumbrada a todos esos insultos, pero no a que Patri de repente saltase defendiéndome. Yo la había pedido que por favor no hiciese caso a lo que me decían, a ella la molestaba mucho y siempre quería estar a mi lado, pero yo sabía que si ella hacía eso perdería a muchísima gente, y no quería que perdiera a las personas que la quieren por mi culpa.. no.

-¡Dejarla en paz joder, pesados!
-¿Patricia? ¿Ahora te pones de su parte? ¡Pero mírala, si es una puta gorda!
-¡Qué la dejéis en paz joder! ¿Es qué no os dais cuenta de el daño que la hacéis? -Vale genial, ayer Dani se lo contó.. ya me extrañaba a mí que me defendiera.
-Venga tíos, dejarla ya.. que a veces nos pasamos. -¿Dani? ¿Me había defendido él?
-¿Dani? ¿Tú también la defiendes? -A Dani se le cambió la cara, y su respuesta fue la más lógica.
-¿Yo? No tío, si mírala, da asco, y no la quiere nadie..

-Patricia-
Vi como sus ojos se humedecían e iban a empezar a salir lágrimas de ellos, no podía permitírmelo  No joder no, Elisa no llores.. por favor, no lo aguanto.

-¡Qué la dejéis en paz joder! ¡Qué paséis de ella como ella hace con vosotros!
-¿Por qué la defiendes tanto Patricia?
-Joder, ¡por qué es mi hermana y me duele verla mal!
-¿Tu hermana? No Patricia.. ¿ya has olvidado a.. 
-¡NO SIGAS! ¡DEJARME EN PAZ JODER! ¡A MÍ Y A MI FAMILIA! ¡OLVIDARNOS!

No dejé que terminasen la frase. ¿Quiénes se creían para decirme lo que me iban a decir? Joder, ya sufrí demasiado cuando todo pasó, ¿tenían que recordármelo? Salí del gimnasio corriendo mientras lloraba, no pude evitarlo, me vinieron todos los recuerdos, todos los momentos a su lado.. y no pude, necesitaba llorar como hacía tiempo que no lo hacía. Elisa vino detrás de mi corriendo también, como pudo, pero al menos vino, no como todos esos que dicen ser tus amigos y luego cuando más les necesitan no están.. Como todos esos que en las buenas son muy buenos, pero que en las malas te dejan tirada a la primera de cambio. ¿Esos eran los que yo tenía por mis amigos? ¿Los mismo que me hundían recordándome lo que me iban a recordar? Menudos amigos de mierda que tengo, unos amigos te apoyan, y no tocan el tema que más te duele.. 

-¡Patricia espera! -Me giré y vi como Elisa estaba roja de correr tanto, así que me paré como me había pedido
-¿Qué quieres Elisa?
-Explícame que ha pasado ahí dentro.
-¿Qué ha pasado? Nada, que te han insultado y estoy harta ya..
-No Patricia no, sabes de sobra a lo que me refiero.. Tú nunca me defiendes, siempre te callas, yo te lo pedí.. ¿Por qué hoy no? ¿Por qué has salido corriendo y llorando?
-Porque estoy harta, ¿vale? ¿Es qué eso no te sirve? ¿No te sirve que esté harta de que insulten a mi hermana?
-Pues no, eso no me sirve. No puedes estar harta, ¿qué me ocultas Patricia? 
-¡¿Perdón?! ¿Cómo que qué te oculto?
-Eso, lo que has oído.
-¿Por qué tengo que ocultarte algo?
-Vale, te creo cuando dices que me has defendido porque estás harta, pero hay algo más.. lo sé.
-¿Algo como qué?
-No lo sé, dímelo tú. ¿A quién se supone que has olvidado ya Patricia? ¿Por qué no has dejado que terminasen la frase?
-Eso a ti no te interesa.
-¿Qué no me interesa?
-No, es mi vida, ¿me oyes? ¡Mi vida! 
-Pensaba que yo formaba parte de ella..
-Pues pensabas mal Elisa, ¡vete!  

¿Qué me estaba pasando? Yo no era así.. Yo no trataría nunca mal a mi hermana.. No, yo nunca la contestaría de la manera en la que acabo de contestar a Elisa.. ¿Por qué he reaccionado así? Lo sabía de sobra, pero ese tema nunca lo había hablado con ella, me prometí a mi misma que lo superaría yo sola, que no lo hablaría con nadie, que este tema para mí, desaparecería.. pero siempre están los "amigos" que tienen que recordarte tu pasado. 

-Elisa, espera, no te vayas.
-¿Por qué no me iba a ir? Si no soy parte de tu vida..
-Escúchame, voy a contarte algo sobre mí, sobre mi pasado, algo que te he estado ocultando desde que llegaste a casa.. ¿Quieres saber por qué te acogimos? ¿Quieres saber por qué nosotros y no cualquier otra familia? 
-¿Me estás diciendo que no ha sido cosa del destino y que me acogisteis por algo en especial?
-Sí Elisa, sí. ¿Vas a escucharme?
-Empieza.

10 feb 2013

Capítulo 2.

Noté como alguien abría la puerta de mi habitación, rápidamente me sequé las lágrimas de los ojos y me quité los cascos. Cuando miré a la puerta era Patricia, ¿Sabéis con quién? Sí, con Dani. ¿Qué hacían ellos dos en casa? A ver, que me da igual, pero después de lo de esta mañana, que aparezcan en mi cuarto..

-¡Hola monstruito!
-Hola.-No tenía ganas de nada, ni de hablar con Patricia.
-Joder hija, que sosa..
-Ya ves, ¿me dejáis sola?-remarqué el 'dejáis' para que se diera cuenta de que me molestaba que Dani estuviera allí.
-¿Qué te pasa tía?-A Patricia le cambió la cara al ver que la contestaba borde.
-Que os vayáis. Los dos, adiós.
-Vayámonos Patri, ella tan borde como siempre..-Ya tenía que saltar ese imbécil. Es que no le soportaba, joder, que me dejase en paz, por gente como él hay gente como yo que lo pasa tan jodidamente mal.
-Si no sabes que me pasa te callas la puta boca, ¿vale? Venga, iros, dejarme sola.
-No me da la puta gana de callarme, ¿Vale? Puta niñata de mierda, no sé de que vas..
-¿Pero tú eres gilipollas o qué? Patricia salir ya de mi habitación, los dos, ¡ya!

Me levanté y les empujé para que salieran de la habitación, Patricia intentó evitar que cerrase la puerta, pero no lo logró. Me volví a la cama, y escuché como Dani le dijo a Patricia que era una borde, y que no sabía como podía aguantarme.. ¿Sabéis que le dijo Patricia? Nada. No me defendió, simplemente le dijo que pasaba de todo, y que fueran a la habitación.

-Patricia-
Entré a la habitación con Dani, nos sentamos en la cama y empezamos a hablar de todo. Dani era mi mejor amigo, era el único que no me veía como la chica fácil, la popular, la que todos adoran.. era la persona que junto con Elisa más me conocía. Pero había una cosa que no le perdonaba, que la insultase. Él lo sabía, ella era mi hermana, y me jodía demasiado que la insultase y que la hundiera, porque por culpa de esos insultos y de todo lo que la llaman y la dicen se ha intentado quitar la vida varias veces.. y no podía permitirme eso. No, perder a mi hermana no, aunque no tuviéramos la misma sangre. De repente empezó a preguntarme cosas sobre Eli, ¿y ese interés hacía ella a qué venía? 

-Oye, ¿tu hermana siempre es así de borde? -Le miré con mala cara y le contesté que no.-¿Entonces por qué hoy estaba así de borde?
-Y yo que sé Dani.. tiene días muy malos a veces, hoy ni siquiera ha ido a todas las clases, ya lo has visto..
-Ya, y eso es muy raro en ella.. ¿Seguro qué no la pasa nada?
-Oye, ¿y tú qué interés tienes ahora por mi hermana?
-¿Yo? Ninguno.. pero es que esta mañana quería haberla pedido que me ayudase con el examen de lengua del viernes, y no quería hablar conmigo..
-¿Tú pidiendola ayuda a Elisa después de todo lo que la has dicho?
-Joder, ya sé que me he pasado muchísimo con ella.. hasta que he comprendido que a ti te duele, y a ella también.. Pero es que necesito ayuda tía, de verdad.. no quiero catear lengua, mis padres me matan, si suspendo me quedo sin viaje a Manchester, y sabes todo lo que llevo queriendo ir..
-Pues vete y pidéselo, a mi no me digas nada, yo no voy a pedirselo por ti.

-Dani-
Toqué la puerta de su habitación, pero nadie contestaba, así que volví a tocar. Nada, no contesta. Abrí la puerta, igual estaba con la música y no se enteraba..  La vi tirada en la cama, llorando, pegándole puñetazos a un peluche, estaba histérica, cuando me vio entrar se me acercó corriendo gritándome que me fuera, estaba muy nerviosa. La agarré con fuerza, me mordió el brazo y empezó a arañarme y a darme patadas para intentar soltarse. La tiré contra la cama y la pedí que por favor se tranquilizase. Me costó, pero lo logré. Me miró y me empezó a pedir que por favor me fuese de la habitación, que ya había visto bastante, y que no quería saber nada de nadie. En un principio iba a hacerla caso, pero no podía, vale que ni nos hablemos.. pero nunca había visto a nadie tan nerviosa, necesitaba saber que era lo que la pasaba. ¿Se ponía así cada vez que en clase la insultaban? ¿Aquella reacción era culpa mía y de lo que la había dicho antes? Me sentía mal.. Decidí quedarme e intentar que hablase conmigo, pero no quería.

-Elisa, ¿por qué estabas así?
-A ti te da igual Dani, déjame en paz y vete, por favor.
-No, no me voy a ir hasta que me digas que te pasa y por qué estabas así. No es normal.. Elisa, estabas alterada, llorando, te costaba respirar..
-Bienvenido a mi día a mi día, bonito, ¿eh? Pues no, es una puta mierda, es una mierda de vida, pero es la mía, así que tengo que conformarme.
-Pero.. -No me dejó terminar la frase.
-¿Pero qué? 
-Que por qué no hablas con nadie, o se lo cuentas a alguien. Que por qué dices eso.. No sé, Elisa, no es normal que estés así siempre.
-¿Y esta charla ahora a qué viene Dani? Tú precisamente eres una de las personas que más me hunden, que más me insultan, que más se meten conmigo y más se ríen de mí.. ¿a qué viene ahora todo esto?
-¿Todo esto es por todo lo que te decimos en clase?
-No, no es sólo eso Dani, pero a ti te da igual, así que no vengas ahora de súper amigo cuando no lo eres.. Déjame sola, ¿quieres? Por favor.

La miré, tenía los nudillos rojos, y tenía heridas en ellos. De sus ojos no paraban de caer lágrimas y su respiración era agitada, me daba pena verla así. ¿Todo lo que la decíamos en clase era la causa de que ella estuviera así? Me sentí fatal, sentí que como persona había fracasado, y que nadie se merecía eso.. Me levanté, pero antes de salir por la puerta la dije:

-¿Quieres saber por qué he venido a tu cuarto? 
-¿Para reírte de mí? Para eso haber esperado a mañana.. que al menos ya lo tomo como rutina, no vengas a joderme en el único sitio en el que me siento segura..
-No Elisa, no venía a eso, y ahora, viéndote así, precisamente me arrepiento de todo lo que te he dicho..
-JAJAJAJA ¿Arrepentirte? ¿Ahora vas de bueno? Venga anda Dani.. sal de mi cuarto, no me obligues a echarte.
-Bueno, piensa lo que quieras, pero que sepas que si necesitas hablar con alguien alguna vez, aquí estaré, de verdad, siento todo el daño que te he hecho.. que sepas que aquí tienes a un amigo.
-Sí, el último amigo con el que contaré.
-Bueno, eso es tu decisión, yo al menos ya te lo he dicho..
-Adiós Dani, que te jodan, pásalo bien con tu amiguita. 

¿Pásalo bien con tu amiguita? ¿A qué venía eso? En fin, mujeres.. Ahora, eso sí, me arrepentía de lo que le he estado diciendo a Elisa todos estos años.. ¿De verdad estaba así por todo lo que la decíamos? Supongo que, a veces, no nos damos cuenta de que nuestras palabras tienen consecuencias, y de que mucha gente sufre a cuenta de ellas. ¿Por qué no me habré dado cuenta antes? No permitiría que nadie volviera a insultarla, no delante mío. Era la hermana de mi mejor amiga, y haberla visto así me había abierto los ojos.. Me hizo darme cuenta de que las palabras, duelen muchísimo más de lo que pensamos. Lo siento Elisa, no volverá a pasar. 

4 feb 2013

Capítulo 1.

-¡Despierta marmota, qué llegamos tarde!-Patricia siempre se levantaba con muy buen humor, y venía a despertarme a mí.
-Cinco minutos..
-Te doy cinco segundos o empiezo a hacerte cosquillas.
-He dicho cinco minutos.
-1, 2, 3, 4 y.. ¡arriba!-Me empezó a hacer cosquillas en las costillas, mi punto débil.
-No no no no no, paaaaaraaaaaaaaaaaaa.-Me revolvía en el colchón para que parase y no me hiciera cosquillas, pero a ella la daba igual, ya había empezado a hacerme cosquillas. Estaba pérdida.
-¡Qué te levaaaaaaaaaaantes!
-Déjame dormir 5 minutos más pesada.
-Con que pesada ¿eh? Te vas a cagar..-Escuché como bajó corriendo al piso de abajo, y pensé que se había cansado ya, que me iba a dejar dormir esos 5 minutos, pero no..
-¡Toma agua!
-AAAAAAAAAAH, Patricia te mato, te mato, ¡te mato!
-Lo siento tía, tenías que ducharte..
-Vete a la mierda, ahora vas sola a clase.

Así empezaban la mayoría de mis días, quitando el detalle del agua.. será asquerosa, esta no se la perdono, la próxima vez que me despierte yo antes que ella se va a enterar. Ya se me ocurrirá algo.. Me vestí corriendo y bajé a desayunar, como siempre un colacao bien calentito y para clase, no podía comer nada por las mañanas cuando tenía examen, me sentaba mal y terminaba vomitando. Aquel día teníamos examen de Inglés, mi asignatura favorita. Tenía un don para el Inglés, y tenía claro que algún día, en un futuro, me iría a pasar unas vacaciones a Londres. 
Como cada mañana, Patricia y yo íbamos juntas a clase en su coche. Era rica, así que sus padres la permitían todos los caprichos que quería, bueno, a ella y a mí, me trataban como su verdadera hija. De camino a clase pusieron en la radio una de mis canciones favoritas, Someone Like You, y me puse a cantarla a todo volumen.

-Tía, cantas genial, deberías presentarte a algún concurso o algo.. 
-Mira que eres pesada eh, siempre me dices lo mismo, y ya sabes que no, que además canto fatal.
-Eli, cantas que da gusto, no sé porque no me haces caso.. Seguro que si te presentases a algo las discográficas se pelearían por ti..
-Pesada, exagerada, y mentirosa.. Menuda hermana me ha tocado madre mía..
-¿A qué te dejo tirada aquí en la acera?
-No hay.. -No me dejó terminar la frase y me cortó.
-¿Qué no? No me retes querida hermanita, que paro y te obligo a bajar.
-Vale vale.. perdón.

Llegamos al colegio hablando de mil cosas, ella estaba nerviosa por el examen de Inglés, no se le daba tan bien como a mí, pero siempre aprobaba con buena nota. Intenté tranquilizarla, las dos sabíamos que en aquel examen nos jugábamos mucho, pues era el 90% de la nota, y queríamos tener buenas notas siempre. Entramos a clase y nos sentamos cada una en su sitio, estábamos en parejas, así que nos sentábamos juntas. A primera hora matemáticas.. buf, la asignatura que menos me gusta, y encima a primera hora.. Si es que así no hay quien empiece bien el día. Por suerte, las tres primeras horas pasaron rápido, ahora teníamos recreo, y después Inglés.. ya estaba nerviosa. Salimos fuera a comer algo, pero como no, se le acercaron todos a Patricia, y me dejaron apartada. Fui a sentarme al lado de un árbol, con mi móvil y mi música, era mi media hora como marginada social, como la que nadie quiere.. era la primera media hora diaria en la que ya empezaba a rayarme. Siempre sola, siempre recibiendo insultos, viendo como todos los demás te apartan, como nadie te quiere, como no se preocupan por ti, como nadie nota tu ausencia.. Era doloroso, pero me había costumbrado. Aquella media hora del día era el primer reto de cada día. Sí, mi reto era no llorar. 
Le di al play en el móvil, empezó a sonar mi vida. Sí, de mis auriculares no salía música, salía mi vida contada en canciones. Aunque a veces ni siquiera la música me entiende, y ahí es cuando sabes, que, dolorosamente, no puedes hacer nada, ahí es cuando te das cuenta de que has tocado fondo, de que no puede hundirte más. Ahí es cuando te das cuenta de que no puedes salir del pozo. 
Pasaron los 15 primeros minutos del patio, y noté como alguien se me acercaba.

-Hola Elisa.-Levanté la cabeza, y me sorprendió ver quien era aquella persona.
-Ho..ho..hola Dani.
-¿Por qué estás aquí sola?-Me sorprendía que él, uno de los chicos más populares del colegio, y también uno de los más creídos, me hablase.
-Porque aquí estoy bien, aquí nadie me molesta, estoy a gusto.
-¿Estás a gusto sola? 
-Estoy a gusto donde nadie me insulte, ni se ría de mí, ni me moleste..
-Pues vaya.. si eso es lo que quieres, te dejo sola.
-Gracias, hasta luego.

¿Dani hablándome? En fin, ya había venido a reírse de mí.. pues no, hoy no tenía ganas, ya estaba cansada..
Sonó el timbre, y fui a clase corriendo para empezar cuanto antes el examen. Cuando iba a entrar por la puerta, vi a Patricia viniendo con Dani, los dos me miraron y se callaron.. Que Dani hablase de mí me lo esperaba, pero, ¿Patricia? ¿Por qué se callaba? 

-¡Todos a vuestro sitio!

La profesora de Inglés nos pegó un chillido a todos, y entramos corriendo a clase. El examen, sin duda, lo había bordado, como todos los de Inglés. Salí antes de clase, y me senté en el banco de fuera, me puse a pensar, y empecé a llorar. No sabía bien porqué, pero había entrado en una depresión tan grande que no podía ni con mi sombra.. Salí a la calle, le mandé un mensaje a Patricia diciéndola que me encontraba mal, y que nos veíamos en casa. Sí, me encontraba mal, no sabéis lo duro que es que te duela hasta el alma. 

3 feb 2013

Introducción.

Volví a despertarme llorando, aquello empezaba a ser rutina, y no, no me gustaba, pero no podía remediarlo. Abría los ojos y me dolían, estaban rojos, escocían, ya no lloraba ni lágrimas, estaba totalmente seca. No vengo a contaros una historia como las demás, una historia bonita, de las de película, no, yo no vengo a contaros historias de princesas ni nada por el estilo, vengo a contaros mi historia, la de una niña que la única manera de seguir día a día era luchando por mi sueño, era el único motivo por el que cada día despertaba, salir de aquel horrible mundo. Me llamo Elisa, tengo 18 años y no, no soy la típica adolescente que sueña con cosas de crías y es materialista, como ya os he dicho mi historia no es bonita, ni siquiera tiene cosas bonitas, no, mi vida es la que nadie quiere conocer, la que nadie quisiera tener, mi vida es bastante difícil. Mis padres me abandonaron cuando aún era un bebé, me dejaron tirada, y alguien me encontró en la calle. Desde entonces he pasado por 8 casas distintas. No recuerdo bien que pasó en las cinco primeras para que decidieran abandonarme ellos también, aún era muy pequeña, pero si recuerdo las tres siguientes. En la primera me pegaban, y un día logré escaparme. En la segunda mi hermanastro me violó, y cuando sus padres me vieron llorando, con moratones en el cuerpo, e histérica, en vez de echarle a él la bronca, me echaron a mí de casa. Y ahora aquí estoy, en mi octavo hogar. Aquí estoy bien, aquí me cuidan, me dan de comer, me quieren, me compran ropa, y me llevo genial con mi hermanastra, aunque somos totalmente opuestas. Ella es guapa, es alta, es delgada, rubia, de ojos verdes claritos.. es la chica perfecta. No sólo por su físico, sino por su forma de ser. Patricia no sólo era mi hermanastra, aunque para mí era mi hermana más bien, también era mi mejor amiga.
Patricia y yo nos llevábamos a la perfección, una mirada servía para entender lo que la otra quería decir, y las risas con ella estaban aseguradas. El único problema es que ella es la popular del colegio, la que todos adoran, la que todo el mundo quiere, y yo soy la apartada, la marginada social, la fea de las dos, la hermanastra, la que siempre quedaba en un segundo plano.. Eso sí, jamás en todos los años que llevamos juntas me ha dado de lado. Siempre me ha reconocido como su hermana, me ayudaba en todo momento, me presentaba gente, me llevaba a fiestas con ella.. pero yo nunca he querido salir. Tengo mil complejos, nunca me ha gustado mi cuerpo, y siempre me escondo en millones de camisetas para sentirme mejor. No, no me gusto. Era muy difícil mirarme en el espejo. Mi vida, hasta ahora, la odiaba, completamente, no, no me gustaba. De hecho, ya había intentado varias veces suicidarme.. pero siempre aparecía Patricia, y lo cambiaba todo, hacía que viera las cosas de distinta manera.