-Patricia-
La miré, suspiré y agaché la cabeza. Me dijo 'tranquila Patricia, no hace falta que me lo cuentes, en serio' pero yo quería contárselo llevaba 6 años escondiéndoselo, mintiendola, yo, mis padres, mi familia.. todos. Era hora de que Eli supiera la verdad, aunque eso significaba romper mi propia promesa.. pero tenía que hacerlo, lo sentía así. Volví a mirarla, y empecé a contárselo.
-Verás Elisa, llegaste hace 6 años a casa, a mi casa, a nuestra casa. No llegaste por casualidad, nosotros no queríamos adoptar.. Buff.. como te explico yo esto.. Llegaste con 12 años, y aún eras una cría, eras muy inocente, habías pasado por unas situaciones horrorosas.. tus padres te abandonaron siendo un bebé, tu hermanastro te violó, te pegaban, te maltrataban.. Paula, una amiga de mis padres, era una de las antiguas empleadas del centro de adopción, y les contó la historia a ellos, y luego me la contaron a mí. Me dio mucha pena, nadie se merecía pasar por todo eso. Yo entonces tenía 13 años, como ya sabes, repetí. Siempre te hemos dicho que repetí porque hubo un año en el que me volví muy revoltosa y pasé de los estudios, pero no fue así, esa no es la verdad..
-Entonces, ¿cuál es la verdad?
-Espera, déjame hablar, deja que termine.. -Tomé aire, lo que la iba a contar ahora mismo hacía tiempo que no lo hablaba con nadie, y me dolía el alma- Verás.. yo no soy hija única, no, antes de que te adoptásemos seguía sin serlo.. Tenía un hermano, Luka, era más pequeño que tú, 7 añitos tendría cuando tú llegaste a nuestra casa.. - Respiré hondo para no llorar, aunque fuese difícil- Luka era un niño muy extrovertido, parecía hiperactivo, no paraba quieto, tenías que estar controlándole en todo momento porque nunca sabías donde estaba, era un niño que no paraba, y bueno, un día, estábamos jugando en el parque los dos juntos con la pelota que le acabábamos de regalar por su cumpleaños. Ay..-volví a tomar aire, aquello era más difícil de lo que pensaba- aquel día era su cumpleaños, cumplía los 6 añitos. Mi Luka.. Aquel día estábamos jugando en el parque con la pelota, como no, jugábamos al fútbol, su juego favorito. Su sueño era ser portero, ¿sabes? Su ídolo era Iker Casillas. Decía que quería ser como él, y yo siempre le decía que sería incluso mejor. Luka era muy risueño, y un gran soñador. Jugábamos a ser Iker y Messi, Luka amaba el fútbol. Aquel día, en el parque, él hacía de Iker, como siempre, le tiré el balón pero no pudo pararlo y se fue a la carretera, salió corriendo, le grité que no, que estuviese quieto, pero no me hizo caso.. -Las lágrimas comenzaron a salir de mis ojos- te lo prometo Elisa.. ¡le grité que no corriera detrás del balón! Pero no me hizo caso.. ¿Por qué no me hizo caso? Todo pasó muy rápido.. recuerdo un coche, a Luka tirado en el suelo, todo el mundo al rededor, yo llorando, mucha sangre, la ambulancia, el hospital.. y su funeral. Fue difícil, muy difícil.. Nos costó muchísimo salir de aquello, pero recuerdo que Luka, en el hospital, antes de morir me dijo 'Patri, diles a papá y a mamá que los quiero, cuando salga de aquí volveremos a jugar, y esta vez te pararé el gol ¿vale?' -Miraba a todos lados, tenía la cabeza mirando al suelo, no podía parar de llorar, las lágrimas caían una y otra y otra y otra vez, era imposible no llorar.
-Joder Patri yo.. no sé que decirte.. ¿Entonces..?
-No, espera, deja que te cuente todo. Luka estuvo dos días ingresado en el hospital, estaba grave, era un niño pequeño todavía, había perdido mucha sangre y su cuerpo era débil, así que no duró más, y se murió. Recuerdo que los primeros días en mi casa no se hablaba, no podíamos, echábamos de menos a Luka.. a nuestro pequeño, él nos alegraba los días. Pasaron los meses y, llegó el día, el día del primer aniversario de su muerte. Que rápido pasa el tiempo.. El caso es, que la amiga de mis padres les contó tu situación, y les dijo que por qué no te acogíamos.. ya no habíamos vuelto a ser los mismos, en casa faltaba algo, echábamos muchísimo de menos a Luka, y quizás, de esa manera, olvidáramos todo aquello y volveríamos a ser los mismos. Nos costó, pero al final aceptamos, y te acogimos.. Luka te querría un montón.. te adoraría, estoy segura. ahora mi hermana eres tú, has llenado ese hueco que dejó Luka, me ayudaste aún sin saberlo, y me prometí a mi misma que sería feliz, porque él, cada vez que me veía mal me decía 'venga, sonríe, que me gusta cuando sonríes.' Con lo pequeño que era, y la de sonrisas que me sacaba.. Me prometí que jamás volvería a hablar del tema, que le recordaría feliz, y que no lloraría más. A veces, por las noches, se me hace difícil, miro mi cartera y mi móvil y veo sus fotos, después lloro, saco todo lo que llevo dentro, creo que nunca voy a poder perdonarme que estuviera jugando conmigo aquel día. Nunca te hemos enseñado las fotos, supongo que porque duele demasiado, y cuando llegaste le diste vida a la casa, e hiciste que se nos olvidase todo ese sufrimiento. Ha sido difícil, mucho, pero has hecho que siga hacia adelante, que los tres, mis padres y yo sigamos hacia adelante, y por eso, antes no he dejado que terminasen la frase. Luka aún sigue presente, ya no tanto como antes, pero siempre va a ser mi hermano, y estoy segura de que él te adora y de que quiere verme sonreír. ¿Entiendes por qué nunca te lo he contado?
-No sé que decir.. Tú no tienes que sentirte culpable de nada Patricia, no fue tu culpa, le dijiste que no cruzase, que no lo hiciese, que estuviera quieto, y no te hizo caso, tú no tienes culpa de nada. Seguro que Luka era un niño adorable, y ya sé que no le has olvidado, pero piensa que, han pasado ya muchos años, y has seguido siendo tú, él te protege desde ahí arriba. Sonríe por él Patricia, sonríe, porque Luka no quiere que llores él te está viendo ahí arriba, y seguro que sonríe cada vez que sonríes tú. Hazle caso, hermana.
-Hermana.. que bien suena eso. Elisa, nunca te lo he dicho, pero te quiero muchísimo, tú le devolviste color a mi vida, le diste sentido a seguir sonriendo y seguir luchando, así que de verdad, gracias, porque eres esa hermana que he necesitado siempre, y aunque Luka ya no esté, siempre vais a ser los dos mejores hermanos
que alguien puede tener.
-Elisa-
No podía creerme lo que me acababa de contar Patricia.. Así que me adoptaron por que Luka se murió.. Así que tiene una razón lógica mi adopción.. me había preguntado día sí y día también por qué me habrían adoptado, y ahora lo sé.. Me dolía en el alma que fuese por aquella razón, pero ahora sabía que si llegué a esta casa fue porque tenía una misión, hacerles feliz. Yo soy de esas que creen en el destino, que no creen en las casualidades, que creen que todo está escrito ya, que somos marionetas del destino, y que alguien ahí arriba juega con nosotros a su antojo. Bien, acababa de entender cual era mi misión, hacerles feliz. Tenía que dar las gracias porque me dieran esa oportunidad, al fin y al cabo no es fácil adoptar a alguien cuando tu hijo se ha muerto.. Se acabó la Elisa deprimida, la que se quiere morir.. ¿Qué hubiera pasado si yo también me hubiera muerto? Si hubiese logrado mi objetivo, el de suicidarme, cuando lo intenté.. ¿qué pasaría? ¿Qué sería de esta familia? Ya tenía una meta en la vida, ser feliz. Hacerles felices a ellos, a la familia que me acogió aún estando en sus peores momentos.