-Elisa-
Apagué el despertador en cuanto sonó, hoy era otro día más de clase, otro día más de sufrimiento.. esto estaba empezando a cansarme. ¿Por qué no podía ser feliz? Empezaba a superarme ya todo, llevo muchos años así, pero es que no puedo.. no, no puedo más, necesito un cambio de aires o algo..
Me vestí corriendo, como siempre tarde, me monté en el coche con Patricia y fuimos a clase. Aquella mañana las dos estábamos muy calladas, supongo que después de lo que pasó ayer por la tarde ninguna de las dos teníamos ganas de hablar. Dani le contaría todo, como me vio, que pasó, lo que le dije.. pero no me arrepiento de nada, fue él quien se lo ganó. ¿Qué hace viniendo de amiguito ahora? ¡Si él es la persona que más me insulta y me humilla! Hombres.. luego las complicadas somos nosotras.
Aparcamos el coche y entramos en clase, aquel día teníamos a última hora gimnasia.. como odio esa asignatura. ¿Por qué la tenemos que dar personas como yo? Es que no lo entiendo.. Además era en la que peor lo pasaba, en clases normales me sentaba con Patricia y me lo pasaba bien, pero en educación física no. En esa asignatura me quedaba sola, y cuando teníamos que hacer pruebas de equipo o así me quedaba la última, y se reían de mí en las pruebas individuales.. Que sí, que estaba acostumbrada, pero era duro..
Las primeras cinco clases pasaron volando, '¡hora de hacer ejercicio!' me dijo Patricia feliz, a ella sí, a ella la encantaba, se la daba genial, de hecho siempre que podía salía a correr. Eramos tan distintas.. a veces me gustaría ser como ella, tiene amigos, muchísimos, y es feliz siendo como es, no como yo..
-¡A correr 30 minutos!-Dijo el profesor de gimnasia
-¿Qué? ¿30 minutos? ¡No por favor!-Gritamos la mayoría, pero fue un intento fallido, si decía algo había que hacerlo y ya, así que empezamos a correr.
A los 15 minutos ya no podía más, a parte de no hacer ejercicio y de tener unos cuantos (muchísimos) kilos de más, tenía asma, así que el correr para mí era algo difícil, en seguida me ahogaba. Tuve que parar, y entonces comenzaron los insultos. 'Gorda, floja, no aguantas nada, adelgaza ya, nadie te quiere, obesa..' Va, ya estaba acostumbrada a todos esos insultos, pero no a que Patri de repente saltase defendiéndome. Yo la había pedido que por favor no hiciese caso a lo que me decían, a ella la molestaba mucho y siempre quería estar a mi lado, pero yo sabía que si ella hacía eso perdería a muchísima gente, y no quería que perdiera a las personas que la quieren por mi culpa.. no.
-¡Dejarla en paz joder, pesados!
-¿Patricia? ¿Ahora te pones de su parte? ¡Pero mírala, si es una puta gorda!
-¡Qué la dejéis en paz joder! ¿Es qué no os dais cuenta de el daño que la hacéis? -Vale genial, ayer Dani se lo contó.. ya me extrañaba a mí que me defendiera.
-Venga tíos, dejarla ya.. que a veces nos pasamos. -¿Dani? ¿Me había defendido él?
-¿Dani? ¿Tú también la defiendes? -A Dani se le cambió la cara, y su respuesta fue la más lógica.
-¿Yo? No tío, si mírala, da asco, y no la quiere nadie..
-Patricia-
Vi como sus ojos se humedecían e iban a empezar a salir lágrimas de ellos, no podía permitírmelo No joder no, Elisa no llores.. por favor, no lo aguanto.
-¡Qué la dejéis en paz joder! ¡Qué paséis de ella como ella hace con vosotros!
-¿Por qué la defiendes tanto Patricia?
-Joder, ¡por qué es mi hermana y me duele verla mal!
-¿Tu hermana? No Patricia.. ¿ya has olvidado a..
-¡NO SIGAS! ¡DEJARME EN PAZ JODER! ¡A MÍ Y A MI FAMILIA! ¡OLVIDARNOS!
No dejé que terminasen la frase. ¿Quiénes se creían para decirme lo que me iban a decir? Joder, ya sufrí demasiado cuando todo pasó, ¿tenían que recordármelo? Salí del gimnasio corriendo mientras lloraba, no pude evitarlo, me vinieron todos los recuerdos, todos los momentos a su lado.. y no pude, necesitaba llorar como hacía tiempo que no lo hacía. Elisa vino detrás de mi corriendo también, como pudo, pero al menos vino, no como todos esos que dicen ser tus amigos y luego cuando más les necesitan no están.. Como todos esos que en las buenas son muy buenos, pero que en las malas te dejan tirada a la primera de cambio. ¿Esos eran los que yo tenía por mis amigos? ¿Los mismo que me hundían recordándome lo que me iban a recordar? Menudos amigos de mierda que tengo, unos amigos te apoyan, y no tocan el tema que más te duele..
-¡Patricia espera! -Me giré y vi como Elisa estaba roja de correr tanto, así que me paré como me había pedido
-¿Qué quieres Elisa?
-Explícame que ha pasado ahí dentro.
-¿Qué ha pasado? Nada, que te han insultado y estoy harta ya..
-No Patricia no, sabes de sobra a lo que me refiero.. Tú nunca me defiendes, siempre te callas, yo te lo pedí.. ¿Por qué hoy no? ¿Por qué has salido corriendo y llorando?
-Porque estoy harta, ¿vale? ¿Es qué eso no te sirve? ¿No te sirve que esté harta de que insulten a mi hermana?
-Pues no, eso no me sirve. No puedes estar harta, ¿qué me ocultas Patricia?
-¡¿Perdón?! ¿Cómo que qué te oculto?
-Eso, lo que has oído.
-¿Por qué tengo que ocultarte algo?
-Vale, te creo cuando dices que me has defendido porque estás harta, pero hay algo más.. lo sé.
-¿Algo como qué?
-No lo sé, dímelo tú. ¿A quién se supone que has olvidado ya Patricia? ¿Por qué no has dejado que terminasen la frase?
-Eso a ti no te interesa.
-¿Qué no me interesa?
-No, es mi vida, ¿me oyes? ¡Mi vida!
-Pensaba que yo formaba parte de ella..
-Pues pensabas mal Elisa, ¡vete!
¿Qué me estaba pasando? Yo no era así.. Yo no trataría nunca mal a mi hermana.. No, yo nunca la contestaría de la manera en la que acabo de contestar a Elisa.. ¿Por qué he reaccionado así? Lo sabía de sobra, pero ese tema nunca lo había hablado con ella, me prometí a mi misma que lo superaría yo sola, que no lo hablaría con nadie, que este tema para mí, desaparecería.. pero siempre están los "amigos" que tienen que recordarte tu pasado.
-Elisa, espera, no te vayas.
-¿Por qué no me iba a ir? Si no soy parte de tu vida..
-Escúchame, voy a contarte algo sobre mí, sobre mi pasado, algo que te he estado ocultando desde que llegaste a casa.. ¿Quieres saber por qué te acogimos? ¿Quieres saber por qué nosotros y no cualquier otra familia?
-¿Me estás diciendo que no ha sido cosa del destino y que me acogisteis por algo en especial?
-Sí Elisa, sí. ¿Vas a escucharme?
-Empieza.
¡Es genial! Me ha encantado. EL toque misterioso es genial, espero ansiosa el siguiente. :)
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