*Viernes*
[Elisa]
Me levanté antes de que sonase el despertador porque estaba muy nerviosa por el examen de Lengua. No sólo por mí, también lo estaba por Dani. Había trabajado muchísimo, habíamos estado quedando todos los días, y ayer nos quedamos hasta tarde repasando, en el fondo era un buen chico y quería que aprobase. De alguna manera y sin saber porqué habíamos conectado muy bien, nos reíamos, nos divertíamos, y empezábamos a llevarnos bien. Aunque al principio las cosas fueran difíciles y las clases insoportables, aquellos días me había demostrado bastantes cosas, y una de ellas era que cuando menos lo esperas, va la vida y te sorprende.
[Patricia]
Entramos a clase y separamos las mesas para empezar cuanto antes el examen. Nos la jugábamos todo a una, si no aprobábamos ese examen suspendíamos la evaluación, y aunque yo no tuviera problemas para aprobar, quería una buena media. Elisa se sentó delante mío, como siempre, y, por primera vez, Dani estaba sentado en la mesa de al lado. Los dos estaban muy nerviosos, él porque si aprobaba con buena nota iba a Manchester, su sueño, y ella porque en el fondo le caía bien y quería que aprobase. Yo estaba segura de que así sería y de que los dos aprobarían con buena nota, conocía a Eli, cada vez que me ayudaba sacaba muy muy buena nota, así que esta vez no sería diferente.
La profesora entró por la puerta y repartió los exámenes, ¡joder, era larguísimo! Tendría que medir bien el tiempo para poder hacer todos los ejercicios. Miré a Dani y a Elisa, los dos se estaban mirando, una sonrisa, una mirada de complicidad..
"Tranquilo Dani, lo harás genial, no necesitas suerte, ya lo sabes." Escuché como Elisa le decía eso a Dani, y sonreí para mí misma, "estos dos terminan juntos" pensé, aunque sería raro..
-Leer bien todas las preguntas, y hacerlo lo mejor que podáis. Suerte señorito Fernández, la necesita.
Vi la cara de Dani, le salía rabia hasta de las orejas, "tranquilo, respira, tú puedes" le dijimos Elisa y yo a la vez, el nos sonrió y nos dio las gracias.
Hice todo el examen, y cuando terminé de revisarlo se lo entregué a la profesora. Creía que lo había hecho bien, pero el Lunes sabría que tal me había salido realmente. Me dirigía al baño cuando escuché una voz gritando mi nombre.
-¡Patricia, Patricia!
-Hola Gorka.
-¡Buenos días!
-Qué feliz estás hoy, ¿no?
-Cada vez que te veo me pongo feliz, Patt.
-No me llames Patt, Gorka.
-Uuuuy que parejita más bonita. -Ya tenía que llegar ese subnormal. Si es que no lo soporto, yo no entiendo como son hermanos, si son todo lo contrario.
-Adiós.
-Pero no te vayas Patt..
-Edu, olvídame, y tú si que no me llames Patt.
Me di la vuelta y fui al baño. Como le odiaba, era lo peor, no sé como un día pude llegar a estar con él.. Me puse a pensar en cómo habían cambiado las cosas en aquellos últimos dos años. Edu y yo estábamos juntos, mi primera vez fue con él, le quería.. y él sólo me veía como su juego favorito. Un día me enteré de que se había acostado con otra y desde entonces le he odiado cada segundo de mi vida. ¿Cómo pudo hacerme eso? Luego conocí a Gorka, que tiene un año menos que él, y me pareció un amor. Cuando empezamos a hablar ni siquiera sabía que eran hermanos, pero en cuanto lo descubrí le dije que no quería saber nada más de él. Sabía que no era justo, pero su hermano me hizo demasiado daño, y automáticamente pensé que sería igual de cabrón que él. Después, con el tiempo, me demostró que no, pero aún así, aunque Gorka me atraía, estaba Edu.. y era difícil seguir adelante cuando te la juega la persona que más quieres, y si ya encima tienes que verle todos los días..
*Las 14:00.*
[Dani]
Viernes, las 14:00, ¡somos libres! Por fin. Ya sólo quedaban dos semanas para las vacaciones de Semana Santa, ojalá pudiese ir a Manchester.. pero eso dependía del examen que había hecho a primera hora. ¿Habría aprobado? Buf, yo creo que al 5 puedo llegar.. pero necesito un 7 por lo menos para convencer a mis padres, y lo veía taaaaaan difícil.
-Que pensativo estás.-Iba tan concentrado pensando en Manchester que no me había dado cuenta de que Patricia y Elisa iban a mi lado.
-Perdonar chicas, estaba en otro mundo.
-¿En serio? No nos habíamos dado cuenta..
-Tú siempre estás en otro mundo Fernández.
-¡Elisa!-Vi como se reía, ay, esa sonrisa, que preciosa era-¡qué no me llames así!
-Uy, te ha llamado Elisa.. le has hecho enfadar.
-Perdóneme señorito.. Vale, mejor me callo.
Fuimos hablando y riéndonos los tres hasta la esquina donde siempre nos separábamos. Las pregunté qué harían ese fin de semana, y me dijeron que nada especial, saldrían con sus amigas a dar una vuelta y ya. ¡Cómo me gustaría pasar un rato de aquel fin de semana con ellas! Eran las dos únicas chicas a las que apreciaba. A Patricia la conocía desde siempre, y ha sido mi mejor amiga todo estos años, y ahora que conozco a Elisa, me parece una de las mejores chicas del mundo. ¿Por qué la haría tanto daño?
Las di dos besos a las dos y las dije que nos veríamos el Lunes, que lo pasasen bien. Elisa me dijo que no me preocupase por el examen, que estaba segura de que lo iba a aprobar con buena nota y de que podría ir a Manchester en Semana Santa. Eso esperaba, la verdad.
-Señorito Fernández, ¡espere!
¿Señorito Fernández? Sólo había una persona que me llamase así, y era mi amada profesora de Lengua, nótese la ironía. Me di la vuelta, y sí, era ella. ¿Para qué me llamaba? Y sobre todo, ¿qué hacia ella allí? ¡Si estaba casi en la puerta de mi casa!
-Hola Julia.
-Daniel, he corregido su examen ya.-¿Había corregido ya mi examen? Joder, que rapidez.. qué nervios de repente..
-¿Y bien? He suspendido, ¿verdad?
-¿Suspender? ¿Está usted loco? ¡Ha sacado un 9!
¿Un 9? ¿He sacado un 9? ¡No me lo puedo creer! ¡Pero si yo soy un negado en Lengua!
-¿No se estará riendo de mí, verdad profesora?
-¿Reírme de usted por qué chiquillo? Claro que no, ha sacado un 9, enhorabuena.
Seguí andando a mi casa y en cuanto llegué se lo conté a mis padres. Los dos me felicitaron y me dijeron que entonces en dos semanas iríamos a Manchester, ¡qué ganas tenía ya! Tenía que decírselo a Eli, esto era gracias a ella.
Cogí el móvil y marqué su número, pero pensé: "¿Y si voy a buscarla a su casa y se lo digo en persona?" "Sí, es una idea fantástica. Además, así vuelves a verla." Cogí mi abrigo y salí de casa, estaba muy nervioso por verla, ¿qué cara pondría? ¿cuál sería su reacción? Yo nunca había estado tan nervioso..
[Elisa]
Mi madre llegó a mi habitación y me dijo que había un chico que preguntaba por mí esperándome fuera. ¿Un chico? ¿A mí? ¿Qué broma es esta? Me puse las playeras y salí al portal. ¡Dani! ¡Era él! ¿Qué hacia aquí? Qué sorpresa más bonita, y que sonrisa tan preciosa traía en la cara.. (Me sonrojé al pensar aquellas últimas palabras.)
-¿Qué haces aquí?
-Tengo que decirte una cosa.-Parecía nervioso, exhausto, alterado.
-Dime.
-Espera, ¿qué crees que puede ser?
-¿Qué ya no vamos a ser amigos después de haber hecho el examen?
-Tú eres idiota.
-Un poco sí, la verdad. -Otra vez esa sonrisa.-No en serio, dime.
-¡He sacado un 9 en Lengua!
-¿Qué? ¿En serio? ¿Cómo lo sabes? ¡Ay, cuánto me alegro Dani!
Me estuvo contando que se había encontrado a la profesora cerca de su casa y que se lo había dicho, así que eso significaba que se iría, que contenta estaba por él.
-¿Ves? Te lo dije. Sabía que sacarías muy buena nota, enhorabuena Dani.
-Eli, no podría haber hecho esto sin ti. En serio, muchísimas gracias. ¿Cómo puedo agradecértelo?
-Hombre, si me traes a uno de allí.. no estaría nada mal.-Se empezó a reír ante mi comentario.
-No no, tú sólo eres para mí.-¿Perdón? ¿Había escuchado bien?
-¿Qué?
-Eh.. nada, que yo te traigo a alguno, sí.-Noté como le cambió la voz y como se le entristecía la mirada y su sonrisa desaparecía, aquello me dolió en el alma.
-Oye, sonríe, que tienes una sonrisa preciosa, y además, ¡te vas a Manchester!
-Te echaré de menos, ¿sabes? Eres alguien muy especial para mí.
Un cosquilleo en mi estómago. Mariposas lo suelen llamar. No, odio los bichos, yo no podía estar sintiendo aquello. No. Me negaba. Mariposas en el estómago no. No, no, y no. No podía sentir nada por Dani, él.. era inalcanzable.
Nos miramos los dos frente a frente, sonreíamos, no articulábamos palabra. Creo que los dos estábamos tan nerviosos como el primer día de colegio. Los dos sabíamos que queríamos hacer, pero ninguno se atrevía. Besar sus labios sería tan agradable.. sería un placer, un placer prohibido y por eso me gustaba.
-¡Dani! ¿Qué haces aquí y por qué no me has avisado de qué venías?
Gracias Patricia, acabas de salvarme del momento más extraño de mi vida.
¡Geniaaal! Se ha quedado muy interesante.
ResponderEliminarEspero al siguiente! ;)